Nada suele suceder de manera extraordinaria si nunca se sale de la zona de confort. Cuando esto sucede te harás entender cuán delgada es la línea divisoria que separan los mundos, sobre la realidad,, la más común es la que nos estancamos con la sociedad, con todas las paradigmas tan rutinarias y monótonas.

Para llegar a la sensación de otro estilo de vida, un mundo totalmente distinto, se requiere de tres cosas que hay que tener muy en cuenta y muy asegurado, se lo cuento como una persona que atravesó esa experiencia de más o menos como abrir un portal para salir de la zona de confort.

La primera de ella es saber que todo cae en sus decisiones, son el cursor de nuestras vidas y de cómo las vivimos y la añadimos de miles de recuerdos inefables.

La segunda es, arriesgarse, sea por impulso, sea por conocer lo nuevo, por salir de la monotonía y descubrir qué más hay de lo que ya conocemos.

La tercera es, aprenda, de todo se aprende en el momento que te lances a un nuevo proceso o proyecto, al tomar la decisión por algo nuevo siempre debemos ser conscientes que nos encontramos con cosas que nunca hemos escuchado o hecho, por lo tanto nos da retroalimentación directa y segura de que debemos aprender constantemente.

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